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¿Alguna vez has soñado con que tu único trabajo en la vida sea sentarte en el sofá y ver la televisión? El estudio independiente español Palitroque, radicado en Cartagena, ha convertido esta fantasía en una pesadilla satírica con Dystopicon. Este simulador de vida y gestión del tiempo nos sumerge en una inquietante sociedad retrofuturista donde la automatización ha llegado a su punto límite.
En Dystopicon, los robots han reemplazado por completo a la mano de obra humana. Asumes el rol de un ciudadano de «Clase 2», confinado en una habitación proporcionada por el gobierno. ¿Tu única labor productiva? Consumir contenido televisivo para ganar un sueldo básico. Sin embargo, sobrevivir en este sistema tiene un precio literal: cada servicio del hogar, desde comer hasta entretenerte, requiere que gastes ese dinero.
Puedes ver el tráiler aquí:
De la novela de ciencia ficción
a la realidad pospandémica
La mente detrás de este proyecto es Juan Felipe Molina, desarrollador principal que comenzó a gestar la idea en 2018. Su mayor inspiración provino de la literatura clásica de ciencia ficción, específicamente de Ubik, la aclamada obra de Philip K. Dick, donde el protagonista debe introducir monedas en sus propios electrodomésticos para poder usarlos.
Lo que comenzó como un modesto prototipo en Itch.io (alcanzando más de 12.000 descargas), cobró un nuevo y macabro sentido tras la pandemia de 2020. Las cuarentenas masivas y el debate sobre la renta básica universal convirtieron la premisa de Dystopicon en un reflejo escalofriantemente cercano a nuestra realidad. Para su lanzamiento comercial definitivo, el título ha contado con una renovación visual total gracias a la artista 3D Xenia Almela y al ilustrador 2D Mario Alba.
14 formas de enfrentarse al sistema
A nivel jugable, Dystopicon es mucho más que un simple gestor de recursos. A lo largo de sus 6 escenarios diferentes (más uno secreto), el juego nos obliga a tomar decisiones éticas y políticas. Puedes agachar la cabeza y convertirte en un burócrata leal al sistema, intentar hackearlo desde las sombras, o incluso involucrarte en actos de terrorismo para derrocar al gobierno.
El título penaliza o premia nuestra curiosidad, ramificándose en 14 finales distintos que garantizan una gran rejugabilidad. Si buscas un reto mayor, el «Modo Desafío» te encierra sin noticias ni distracciones, en una pura carrera matemática por ahorrar lo suficiente para escapar de tus cuatro paredes.





